Por un día.

Se acaban las razones y se amontonan los fracasos. El asfalto y el humo llegan a abrumar más de la cuenta. El no saber o el saber demasiado. La felicidad, la alegría, la tranquilidad… no dejaron de ser un invento. Nuestro invento. Dejar de soñar y respirar con los pulmones. Cuando todo haya acabado… volver a empezar. Cerrar los ojos. Hacer el intento. Recordar lo malo, olvidar lo bueno. Pensar en el tiempo y dejar la mente en blanco. No ser un muñeco, jugar a las marionetas. Sonreír y luego llorar. No es del todo necesario entender. Solo siente, siente y después grita. El resto… bueno, Dios dirá.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s